La idea de mantener una alimentación saludable y disfrutar de un rico postre parece misión imposible. La buena noticia, es que no tiene por qué ser así.

El secreto de disfrutar algo rico y sin culpas, es considerar la carga calórica y nutricional que este alimento aporta a nuestra ingesta diaria.

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Se ha demostrado que el azúcar tiene el mismo efecto metabólico que otros carbohidratos. De igual modo, sucede con las grasas o proteínas. Mientras contemplemos las calorías que aportan estos macronutrientes dentro del plan de alimentación y no represente un aumento o exceso en lo que comemos, el postre puede acompañarnos sin ningún problema.

Ahora bien, siempre que pienses su elección tené en cuenta que:

Si sos de los que prefieren algo dulce todos los días:

  • Buscá alternativas saludables a tus recetas favoritas. Cambiá los ingredientes calóricos como el azúcar por endulzantes poco calóricos; variaciones de lácteos o productos grasos por otros con menor tenor graso o alimentos más nutritivos como frutos secos o frutas frescas en la preparación.
  • Preferí frutas frescas o secas para asegurarte de ingerir alimentos nutritivos.
  • Date el gusto con tu postre favorito una vez por semana.
  • Compartí el postre si salís a comer afuera ya que las porciones suelen ser más grandes de lo recomendado.
  • Elegí los que no tengan grasas trans.

Ante cualquier duda, no dejes de consultar a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

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