Fin de año suele ser época de balances. Y así como lo hacemos con varios aspectos vitales, la alimentación, uno de los pilares para nuestra calidad de vida, no puede pasar desapercibida.
Por lo tanto, en este cierre de año les proponemos un check list breve para evaluar los hábitos alimentarios saludables que hemos podido adquirir y sostener a lo largo del año, con el objetivo de tomar conciencia sobre nuestros avances y dificultades en esta importante tarea. Para eso debemos marcar los logros que consideramos alcanzados con una tilde.

  Estoy tomando 2 lts. o más de agua diariamente.

  Desayuno todos los días.

  Hago las 4 comidas diarias.

  La mitad de mi plato tiene verduras durante el almuerzo y cena.

  Como 3 o más frutas al día.

  Como frituras menos de 1 vez por semana.

  Elijo con frecuencia carnes magras y/o pescado.

  Prefiero consumir lácteos descremados.

  Incluyo cereales o alimentos integrales en mis comidas.

  Disminuí o eliminé el consumo de azúcar blanca.

  Disminuí el consumo de productos ultra procesados.

  Elijo las gaseosas, jugos en polvo o bebidas alcohólicas sólo para eventos especiales.

  Tengo conciencia de mi saciedad y evito los excesos.

Ahora, miremos nuevamente la lista. Sintámonos orgullosos por los logros y pongamos especial atención sobre los puntos que aún no alcanzamos. Pensemos sobre los motivos por los que no hemos podido realizar esos cambios y armemos estrategias para lograrlas el próximo año.
Si sentimos que alguno de los puntos nos trae especial dificultad, busquemos la guía de un profesional para abordarlo de manera eficaz.
Recordá siempre que los grandes cambios comienzan con pequeños pasos, el mejor consejo es comenzar de a poco, pero con firmeza y la ayuda de profesionales especializados

¡Muchos éxitos!

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

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