Más allá de los malestares propios que se manifiestan en una persona con celiaquía, son muchos los trastornos asociados que genera su falta de control. Uno de los más frecuentes y complejos es la anemia.

Cuando hablamos de anemia nos referimos a una disminución anormal del número o tamaño de los glóbulos rojos que contiene la sangre, o de su nivel de hemoglobina, el pigmento que le da su tonalidad rojiza.

Este déficit influye en la capacidad de nuestro cuerpo de transportar y entregar de manera adecuada el oxígeno a cada uno de sus órganos. Ante esa carencia, los alimentos que consumimos no pueden transformarse en la energía necesaria para realizar nuestras actividades cotidianas. Es por ello, que los síntomas más frecuentes de la anemia son debilidad y cansancio.

La anemia puede generarse de tres maneras diferentes: por falta de hierro, vitamina B12 o folato.

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El punto es que una gran cantidad de estas sustancias son adquiridas por medio de lo que comemos y se absorben a nivel del intestino delgado, órgano que la celiaquía suele dañar.   

La buena noticia es que, una vez que una persona celíaca elimina el gluten de su alimentación, la absorción de estos nutrientes comienza a mejorar. Y si bien no es inmediato, la deficiencia nutricional puede compensarse entre los 2 y los 18 meses.

Para ello, es importante que consumas estos alimentos que aportan gran cantidad de nutrientes para disminuir la posibilidad de tener anemia.

  • Hierro: hígado, mariscos, carnes magras, aves y verduras de color verde oscuro.        
  • Folato: hortalizas de hoja verde, carne magra, vísceras, jugo de naranja, huevos, pescado, lentejas, espárragos y brócoli.
  • Vitamina B12: carnes, huevos, leche, productos lácteos.

Además, en caso de presentar anemia y dependiendo de sus características, pueden incorporarse suplementos nutricionales bajo recomendación de tu médico.

Ante cualquier inquietud o duda, no dejes de consultar al profesional médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Cuando hablamos de alimentación saludable, no sólo implica cumplir con nuestras necesidades nutricionales sino conectarnos con este placer. Sentarnos a la mesa y prepararnos para empezar a saborear y disfrutar de lo que comemos genera efectos gratificantes para nuestro bienestar psicofísico.

Ahora bien, en una época donde la agenda cada vez es más apretada, además de permitirnos un espacio ameno para comer, es importante no perder de vista los beneficios extra que genera hacerlo de manera lenta.

Varios estudios indican que las personas que comen más despacio presentan menos probabilidad de tener sobrepeso y obesidad en el futuro. Esto se debe a que nuestro cerebro segrega una serie de hormonas que nos dan la señal de saciedad y suelen aparecer al cabo de 20 minutos.

Asimismo, comer rápido hace que tengamos menos control consciente de lo que comemos y nuestro organismo no dispone del tiempo necesario para registrar cuando está lleno.

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Otros beneficios asociados a comer de esta forma nos permiten:

  • masticar mejor la comida: lo cual favorece la digestión, ya que el alimento llega en pedazos pequeños evitando que nuestro cuerpo tenga que esforzarse de más.
  • mejorar el trabajo de la salivación: los ácidos que tiene la saliva favorecen al proceso digestivo posterior. 
  • regular mejor el nivel de glucosa en nuestro organismo.
  • mantener nuestro metabolismo activo: lo cual permite la actividad celular y renovación constante del organismo.
  • sintetizar mejor los nutrientes: mejorando la eficacia del proceso metabólico.

¡No lo olvides! Sentarse a la mesa y saborear cada bocado es una experiencia que, además de ser gratificante, favorece tu salud. ¡Ponelo en práctica! Y ante cualquier duda, consultá a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

En forma cotidiana, solemos usar la palabra hambre y apetito de manera indistinta; pero los términos plantean cuestiones diferentes, ¿lo sabías? ¿Qué diferencias hay entre ambos?

El hambre designa la necesidad natural de proveer al cuerpo de alimentos, producido por sustancias que operan a nivel del cerebro, en un área específica llamada hipotálamo. Esto sucede aproximadamente cada 4 horas.

El apetito, por el contrario, se define como un deseo de comer donde el placer es el protagonista, ya que intervienen nuestros sentidos. Los olores, sabores, el aspecto y la presentación de los alimentos estimulan nuestra mente al acto de comer.

Que nos gusten cosas diferentes o que tengamos ganas de comer algo específico (“el famoso “hambre de…”) tiene que ver con preferencias sensoriales que, en la mayoría de los casos, implican cuestiones de hábito.

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El punto es que, muchas veces, ese estímulo aparece cuando nuestras necesidades nutricionales ya se encuentran satisfechas. O, por el contrario, la elección de alimentos por apetito, genera un déficit que nos lleva a una mala nutrición. Por ello, es necesario e importante no confundir el apetito con el hambre.

Tomar conciencia de lo que nuestro cuerpo necesita incorporando una alimentación balanceada como principal hábito, es la mejor herramienta para lograr armonizar estos dos conceptos y favorecer la salud de nuestro cuerpo.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Hoy en el mundo existe un fenómeno de malnutrición. Son múltiples las causas que conllevan a este problema. Entre ellas, podemos mencionar: la falta de tiempo para resolver la alimentación cotidiana, el exceso de oferta de comida ultra procesada y las actividades sedentarias por el boom tecnológico, entre otras razones socioculturales.

Argentina no escapa a esta problemática. El sobrepeso y la obesidad, así como la desnutrición y todas sus enfermedades asociadas, son temas preocupantes para todos. ¿Cómo podemos solucionarlo?

La comunidad científica viene realizando ininterrumpidamente una gran cantidad de estudios para saber cuál es el tipo de alimentación más beneficiosa para la salud las personas. Pero, paradójicamente, cuanto más se sabe, más lejos estamos de acordar el mejor camino para llegar a una solución concreta.

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La gran pregunta es: ¿cuál es la mejor dieta?

  • ¿Baja en grasas?
  • ¿Elevada en grasas y reducida en hidratos de carbono?
  • ¿Dependiendo del tipo de grasa que se consume?

Existe información muy variada al respecto. Incluso los estereotipos y las modas influyen en los consejos que recibimos.

Ahora bien, el consenso de especialistas en la actualidad se basa en una serie de recomendaciones que, lejos de plantear una dieta específica, apuesta a la variedad, al equilibrio en las cantidades y a la calidad de los alimentos que comemos. Pero, ¿cómo lograrlo ante la falta de tiempo para planificar nuestras comidas?

Logrando el plato equilibrado.

Aquí te acercamos una de las últimas ideas para simplificar esta tarea: “el método del plato único”. Es una herramienta para aprender a crear comidas equilibradas de una forma rápida y sencilla. Se basa en utilizar el plato como base visual para repartir los diferentes tipos de alimentos en su justa proporción. Este esquema es aplicable en el armado de las comidas principales (almuerzo y/o cena).

¿En qué consiste un plato equilibrado?

  • 50% verduras.
  • 30% carbohidratos.
  • 20% proteínas.

La idea es que vayas combinando día a día alimentos con propiedades diversas y de origen distinto.

Si querés intentarlo, no dejes de tener en cuenta que la medida estándar del plato es de 23 cm. de diámetro.

Las porciones son aproximadas, ya que cada persona necesita una cantidad de comida diferente dependiendo de factores como la edad, el peso y la altura, el ejercicio, etc.

¡Cuidado con la preparación de los alimentos!

  • Para que el alimento sea saludable, hay que considerar formas de preparación y cocción saludables. Es decir, a horno, vapor o plancha.
  • Debemos recordar que el plato debe acompañarse con agua como bebida y fruta o yogur de postre, tratando de reducir las bebidas azucaradas y los postres más calóricos.

De este modo, y sumando a tu rutina actividad física periódica, vas a lograr una gran variedad de nutrientes que, en sus cantidades adecuadas, favorecerá a que tu cuerpo se mantenga saludable.

Cada persona es especial, por lo cual te recomendamos siempre contactar a un profesional de la salud para que pueda guiarte en tu rutina de alimentación.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667


Suele escucharse que el verano es una excelente época para los nacimientos, pero se torna un poco desalentador cuando pensamos en pasar los últimos meses de embarazo soportando las altas temperaturas.

Con el aumento de masa corporal y los cambios metabólicos que caracterizan el tercer trimestre de embarazo, es frecuente que aumenten las posibilidades de malestar a causa del calor excesivo y la exposición directa al sol.

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Las consecuencias más comunes son:

  • Exceso de vasodilatación que puede generar hinchazón, sobre todo en los miembros inferiores.
  • Mareos y cansancio.
  • Deshidratación, con su consecuente riesgo para ambos.
  • Manchas o melasmas en la piel a causa de la hiperpigmentación.

Si bien no podemos cambiar el clima, tenemos buenas noticias. Podemos prevenir las molestias siguiendo estos consejos:

  • Tomá abundante agua durante todo el día. 
  • Refugiate en lugares frescos, piletas y parques con sombra y si es necesario utilizá el aire acondicionado.
  • Levantá las piernas todas las noches para disminuir los edemas.
  • Evitá comer alimentos salados o abusar de los carbohidratos refinados.
  • Evitá consumir sal agregada en tus platos.
  • Planificá tus actividades diarias, no te pongas más de un objetivo. Evitá querer hacer todo junto.
  • Evitá exponerte al sol de manera directa y/o prolongada en horarios de radiación intensa.
  • Preferí alimentos frescos como frutas y verduras. Evitá los excesos.

Siempre consultá a tu obstetra o médico de cabecera ante algún malestar imprevisto o duda que pueda surgir.

Comenzó el verano y con él un nuevo año. Si estás pensando en empezar a ejercitarte o simplemente querés continuar con tu rutina deportiva, es importante que sepas que durante esta época estival hay que prestar especial atención a las condiciones del ambiente.

Las altas temperaturas (arriba de 24°C) y la exposición al sol pueden ser contraproducentes y aumentar la posibilidad de sufrir descompensaciones y golpes de calor.

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Para evitarlo y lograr que esta estación del año también sea un momento ideal para ejercitarte, te acercamos los siguientes tips:

  • Elegí las primeras horas la mañana y/o las últimas de la tarde (a partir de las 20hs) para entrenar. Evitá realizar ejercicio durante el mediodía.
  • Idealmente, armá con un profesional un plan de ejercicios acorde a tus posibilidades.
  • Se requiere un periodo de aproximadamente 2 semanas de adaptación a la temperatura alta. Bajar la intensidad y/o el tiempo de actividad para incrementarlo de manera gradual, es lo ideal.
  • Utilizá anteojos de sol, protector solar y ropa liviana, idealmente de secado rápido.
  • Si estás de vacaciones, buscá espacios con vegetación donde predomine el aire fresco y puedas protegerte de la radiación solar a la sombra.
  • Prestá especial atención a la hidratación antes, durante y después de la actividad física.
  • Elegí comidas livianas y contemplá colaciones refrescantes 40 minutos antes de realizar cualquier actividad.

Si tenés alguna duda, consulta o contraindicación, no dejes de visitar a tu médico.

En los últimos años, se ha puesto el ojo en los requerimientos de vitamina D. ¡Y no es para menos!

Este nutriente es esencial para el funcionamiento de nuestro organismo ya que colabora en la absorción del calcio, fundamental para la salud ósea, e interviene para que los sistemas inmunitario, nervioso y muscular puedan funcionar de manera adecuada.
Si bien es importante mantener una alimentación balanceada que contemple gran variedad de nutrientes, los profesionales de la salud acuerdan en prestar especial atención para evitar la carencia de vitamina D. Su déficit puede traer consecuencias complejas a futuro como osteoporosis, disfunciones metabólicas y problemas hepáticos o renales, entre otros.

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Ahora bien, es importante destacar que nuestro cuerpo puede producirla exponiéndose al sol de manera directa, al menos media hora al día. Esta recomendación en verano es riesgosa porque puede causar consecuencias derivadas de la exposición a los rayos ultravioletas.

Para no depender sólo de la exposición solar, los especialistas sugieren incluir suplementos con vitamina D  y cuidar la alimentación.

Lo que te proponemos es que, antes de pensar en aportes extras, vigilemos los hábitos, ya que una ingesta rica en lácteos, yema de huevo, pescado y una vida activa al aire libre con una exposición al sol responsable, suele ser suficiente en personas sin problemas preexistentes.

Ante cualquier duda, no dejes de consultar a tu médico.

En verano, y en especial los días de calor, hay que prestar especial atención a la hidratación de nuestro cuerpo. Beber una buena cantidad de líquido es esencial para que nuestro organismo funcione de manera adecuada.

Las altas temperaturas aumentan la posibilidad de descompensaciones por deshidratación. Para evitarlo, ingerir gran cantidad de líquido (2 a 2,5 lts. diarios) es fundamental, pero no es el único aspecto a considerar. El 20% aproximadamente de nuestra ingesta de agua proviene de los alimentos que comemos.

Para sumar este recurso a tu plan alimentario en la época estival, hay ciertos alimentos que podés incluir que tienen gran cantidad de agua en su composición. De esta manera, otorgan un plus que favorece a mantener la hidratación durante los días de calor. Además, suelen ser livianos y frescos. Perfectos para sumar a tus platos de esta temporada.

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Te contamos cuáles son algunos de los alimentos que favorecen tu hidratación por el contenido de agua que poseen:

Frutas:

  • 91% o más: las frutillas, la sandía, el pomelo y el melón.
  • Entre 81% y 90%: la naranja, el pomelo, el durazno y el tomate.
  • Entre 75% y 80%: los arándanos y los damascos.

Verduras:

  • 91% o más: el pepino, la lechuga, el apio, el rabanito, la calabaza y la espinaca.
  • Entre 81% y 90%: el brócoli y la palta.

Carnes:

  • 75 a 80%: los pescados magros y mariscos.
  • 74% o menos: los pescados azules.
  • 60% aprox.: las carnes.

Si tenés alguna contraindicación o consulta, no dejes de visitar a tu médico.

Muchos esperamos con ansias el verano. Es la estación del año que nos invita a disfrutar de actividades al aire libre, baños refrescantes, vacaciones o salidas, entre otros momentos donde el calorcito sienta bien.

Pero no todo es “color de rosa” en esta época; las altas temperaturas y la exposición al sol requieren de ciertos cuidados a la hora de programar nuestras actividades, ya que la posibilidad de sufrir un golpe de calor en verano aumenta de manera exponencial.

Según explican las autoridades sanitarias nacionales, este estado se genera a causa de un “aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.”

Las temperaturas elevadas en el ambiente, hacen que el cuerpo tenga que regular su termostato con mecanismos como la sudoración y la hidratación, y si ello falla, el resultado puede generar diversos síntomas que pueden aparecer en el momento o después de varios días de exposición al calor.

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¿Cuándo  debemos de estar atentos ante un posible golpe de calor?

Cuando presentamos:

  • Temperatura mayor a 39º C (medida en la axila).
  • Exceso de sudoración.
  • Piel reseca.
  • Agotamiento, cansancio o debilidad.
  • Mareos o desmayo.
  • Dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos.
  • Dolores de cabeza (sensación de latido u opresión).

¿Cómo podemos prevenirlo?

Hay varias acciones que podemos realizar para evitar un golpe de calor en días de calor excesivo:

  • Evitar la exposición al sol durante largos períodos, en especial cerca del mediodía.
  • Utilizar vestimenta liviana y, preferentemente, de color claro.
  • Evitar la actividad física intensa o situaciones de gran esfuerzo.
  • Mantener el cuerpo fresco evitando cambios bruscos de temperatura y mojando la cabeza con agua.
  • Mantener una alimentación liviana.

¿Cómo puede colaborar nuestra alimentación a evitar un golpe de calor?

Lo principal es favorecer la hidratación corporal. Para lograrlo, seguí los siguientes consejos:

  • Ingerir abundante líquido, en especial agua, durante todo el día.
  • Ingerir con frecuencia frutas y verduras.
  • Evitar bebidas con cafeína o con exceso de azúcar, muy frías o muy calientes.
  • Evitar la ingesta de bebidas alcohólicas.
  • Evitar las comidas abundantes o pesadas.
  • Evitar los snacks y embutidos con alto contenido de sodio.

Asimismo, debemos prestar especial atención a los adultos mayores, así como a los niños pequeños y las mujeres embarazadas, quienes son más susceptibles al golpe de calor; deben permanecer bien hidratados y aumentar las medidas de cuidado.

Disfrutemos del verano sin contratiempos y cuidando de todos. Ante cualquier duda, consultá a tu médico.

Las tres patologías relacionadas con el gluten (SGNC, enfermedad celíaca y alergia al trigo) tienen una sintomatología similar y por eso pueden confundirse fácilmente. No obstante, existen diferencias en cuanto al diagnóstico, tratamiento, síntomas y tiempos de reacción de cada una de ellas.

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Para aclarar estas diferencias, la Asociación Celíaca Argentina explica de qué se trata cada caso:

  • Enfermedad Celíaca

Es una enfermedad crónica autoinmune caracterizada por la mala absorción de nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas) como consecuencia del daño inflamatorio de la mucosa del intestino delgado, producido por la ingesta del gluten de los alimentos. Esto sucede en individuos genéticamente predispuestos.

El único tratamiento es llevar a cabo de forma estricta y permanente, una dieta libre de gluten, sin trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Esto también implica tener especial cuidado con la contaminación cruzada con alimentos y/o utensilios que estuvieron en contacto con gluten, ya que pequeñas trazas pueden dañar el organismo de la persona con celiaquía.

¿Cómo se diagnostica?

En las enfermedades autoinmunes, el cuerpo genera anticuerpos atacando sus propios órganos. Los celíacos sin diagnóstico y/o que no realizan el tratamiento con la dieta libre de gluten tienen mayor riesgo de presentar otras enfermedades autoinmunes asociadas.

La celiaquía se diagnostica a través de marcadores serológicos específicos detectados en análisis de sangre y una biopsia de la mucosa duodenal donde se observa si hay desaparición o reducción de las vellosidades intestinales.

  • Alergia al trigo

Erróneamente también se la conoce como alergia al gluten.  Es una enfermedad inmune que se caracteriza por una respuesta inadecuada del organismo ante la exposición a las proteínas del trigo.

El sistema inmune de nuestro cuerpo se defiende con anticuerpos, llamados Inmunoglobulinas (Ig) de diversos tipos: A, G, E, M, D. En el caso de la alergia a las proteínas del trigo, el tipo de Inmunoglobulina que actúa es la de tipo E (IgE).  Esta Inmunoglobulina de tipo E reconoce como extrañas y peligrosas a las proteínas del trigo y desencadena una reacción rápida en el organismo.

Los síntomas más característicos de la alergia al trigo son similares a otros tipos de alergia: enrojecimiento de la piel (debido a una vasodilatación muy importante), hinchazón, aumento de volumen y enrojecimiento de los labios y la lengua, picazón intensa en todo el cuerpo, dificultades para respirar (debido a la constricción de los bronquios respiratorios que limita el paso de aire), entre otros.

¿Cómo se diagnostica?

Tras descartar enfermedad celíaca, si se sospecha la existencia de alergia al trigo, es conveniente realizar un seguimiento diario de los síntomas, determinación de la IgE específica contra el trigo y una prueba de punción cutánea.

El tratamiento consiste en eliminar completamente las proteínas del trigo; la persona con alergias no tolera las trazas que pueden estar contenidas en los alimentos y otros productos de higiene y cuidado corporal o útiles escolares.

  • Sensibilidad al gluten no celíaca

La sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC) es una alteración con síntomas intestinales y extraintestinales similares a la celiaquía que aparecen luego de la ingesta de alimentos con gluten en aquellos pacientes en los que se ha podido descartar la enfermedad celíaca y la alergia al trigo.

Hasta el momento, la única forma de llegar a un diagnóstico correcto es habiendo descartado previamente la enfermedad celíaca y la alergia al trigo. No cuenta con pruebas específicas. Cuando los síntomas mejoran tras dejar de alimentarse con alimentos que contienen gluten, pero empeoran si se vuelve a estar expuesto al gluten, se considera confirmado el diagnóstico.

La SGNC se muestra con síntomas muy diversos que aparecen al cabo de horas o días tras la ingesta de gluten.

Al igual que la celiaquía, algunos síntomas pueden ser: dolor y distensión abdominal, dispepsia (sensación de incomodidad asociada al tracto gastrointestinal que puede o no estar relacionada con la ingesta), diarrea o constipación, vómitos, cefaleas, cansancio, depresión, etc.

Por otra parte, hay síntomas extradigestivos comunes entre la sensibilidad al gluten no celíaca y la celiaquía que, muchas veces, dificultan el diagnóstico o llevan a establecer uno erróneo, por ello es importante las consultas con médicos especialistas para llegar a un diagnóstico preciso.

Es fundamental consultar a médicos especialistas en la temática para poder despejar dudas, establecer el diagnóstico y tratamiento correcto en cada caso.

Más información en:

Asociación Celíaca Argentina
www.celiaco.org.ar

Llega el verano y con él, las tan esperadas vacaciones para muchos de nosotros.
Si vas a un destino cálido, además de llenar la valija con ropa liviana, anteojos de sol, sombrero y un buen protector solar; tomemos también ciertos recaudos, debido a las altas temperaturas, para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. Así, evitaremos posibles descompensaciones o malestares.

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El equilibrio nutricional es fundamental y se logra prestando especial atención a qué y a cuánto vamos a comer, evitando excesos que puedan perjudicarnos de manera inesperada. Aquí, te acercamos algunos consejos para lograrlo:

  • Elegí frutas y verduras: en verano la variedad de estos alimentos es mayor.  Su consumo favorece a la hidratación del cuerpo y lo mantiene ligero. Una buena opción son los jugos de frutas y las ensaladas con verduras variadas.
  • Mantené el organismo hidratado: con el calor el cuerpo requiere mayor ingesta de líquidos. Tomá al menos 2 lts. de líquidos diarios. El agua es ideal pero también pueden incluirse los jugos, licuados o cócteles sin alcohol.
  • Preferí pescados: si forma parte de tus preferencias, aprovecha este alimento que abunda en las zonas marítimas. Es de fácil digestión, una excelente fuente de proteínas y aceites esenciales, como el Omega 3 y 6, y posee minerales que protegen el organismo.
  • Atención con la cadena de frío: evitá ingerir alimentos lácteos, mayonesa o salsas a base de crema sin adecuada refrigeración. En las vacaciones solemos comer con frecuencia fuera de casa. Si no podés garantizar que se mantuvo la cadena de frío, evitá su consumo. Puede ser peligroso para la salud.

Cualquier consulta no dudes en preguntarle a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Comienza el verano y con él, las altas temperaturas; por eso es importante prestarle más atención a nuestra hidratación.
Ya sea porque te vas de vacaciones o te quedás en la ciudad, hay que estar atentos sobre los diversos requerimientos de agua que nuestro organismo necesita para realizar las actividades que nos proponemos.

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Cuando tenemos calor, nuestro organismo pone en funcionamiento mecanismos de enfriamiento como la sudoración y la evaporación de agua por medio de la respiración. También influyen en su intensidad la humedad, la ropa que usamos y el tipo de actividad física que realizamos. Por lo tanto resulta que a mayor sudoración, más líquido necesitamos ingerir.
Por suerte, hay señales que pueden ayudarnos a darnos cuenta si nuestro organismo tiene menos agua del que necesita para funcionar de manera óptima, es decir, comenzar a deshidratarnos. Ellos son:

  • La sed: que es una señal que envía el cerebro cuando la pérdida de líquido supera el 1% del peso corporal. Se percibe como una situación desagradable afectando de forma desfavorable el estado de ánimo.
  • El color y la cantidad de la orina: cuando estamos deshidratados, la eliminación de orina es de color amarillo oscuro y su cantidad es escasa.

Para evitar que estos signos se hagan evidentes, te recomendamos tomar entre 6 y 8 (250ml) vasos de agua repartidos en el día, jugos naturales y, además, comer alimentos livianos y frescos como frutas y verduras de manera frecuente.

Ante cualquier duda, consulta con tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Fin de año suele ser época de balances. Y así como lo hacemos con varios aspectos vitales, la alimentación, uno de los pilares para nuestra calidad de vida, no puede pasar desapercibida.
Por lo tanto, en este cierre de año les proponemos un check list breve para evaluar los hábitos alimentarios saludables que hemos podido adquirir y sostener a lo largo del año, con el objetivo de tomar conciencia sobre nuestros avances y dificultades en esta importante tarea. Para eso debemos marcar los logros que consideramos alcanzados con una tilde.

  Estoy tomando 2 lts. o más de agua diariamente.

  Desayuno todos los días.

  Hago las 4 comidas diarias.

  La mitad de mi plato tiene verduras durante el almuerzo y cena.

  Como 3 o más frutas al día.

  Como frituras menos de 1 vez por semana.

  Elijo con frecuencia carnes magras y/o pescado.

  Prefiero consumir lácteos descremados.

  Incluyo cereales o alimentos integrales en mis comidas.

  Disminuí o eliminé el consumo de azúcar blanca.

  Disminuí el consumo de productos ultra procesados.

  Elijo las gaseosas, jugos en polvo o bebidas alcohólicas sólo para eventos especiales.

  Tengo conciencia de mi saciedad y evito los excesos.

Ahora, miremos nuevamente la lista. Sintámonos orgullosos por los logros y pongamos especial atención sobre los puntos que aún no alcanzamos. Pensemos sobre los motivos por los que no hemos podido realizar esos cambios y armemos estrategias para lograrlas el próximo año.
Si sentimos que alguno de los puntos nos trae especial dificultad, busquemos la guía de un profesional para abordarlo de manera eficaz.
Recordá siempre que los grandes cambios comienzan con pequeños pasos, el mejor consejo es comenzar de a poco, pero con firmeza y la ayuda de profesionales especializados

¡Muchos éxitos!

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Desde hace varias décadas y en gran medida por la herencia inmigratoria, nos enseñaron que las fiestas de fin de año son sinónimo de cena familiar acompañada de bandejas copiosas y platos que aportan gran cantidad de calorías.
El punto es que nadie nos contó que esas mesas donde abundan las preparaciones hipercalóricas representan las costumbres de personas que viven en lugares donde el invierno es la estación que rige. Por ende, sus organismos necesitan ingerir energía suficiente para mantener la temperatura corporal acorde al clima en el que estos festejos tienen su especial impronta.
Nuestra situación es siempre opuesta. La época de las fiestas cae en las fechas de mayor temperatura y, más allá de mantener las costumbres y rituales que nos unen con los afectos, es importante que tomemos conciencia de las necesidades de nuestro cuerpo a la hora de pensar en el menú ideal. De lo contrario, los excesos alimenticios y el calor pueden jugarnos una mala pasada y exponernos a descompensaciones en la salud empañando el espíritu festivo.

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Para estar prevenidos, te acercamos algunas estrategias para evitar un desequilibrio brusco en tu rutina de alimentación:

  • Elegí frutas y verduras frescas: es ideal que su presencia predomine en tus platos ya que aportan una gran variedad de vitaminas, minerales, fibra y agua.
  • Preferí alimentos con bajo índice glucémico: te ayudarán a mantener la saciedad por mayor tiempo evitando que comas constantemente en las horas que duren los festejos.
  • Evitá los carbohidratos refinados: cuando los consumas, elegí los naturales, altos en fibras como la avena o el arroz integral, que son necesarios para el organismo, generan mayor saciedad y no incitan a comer demás.
  • Limitá el consumo de los clásicos productos festivos: como las nueces, garrapiñadas, turrón, pan dulce, etc. Suelen ser muy calóricos.
  • Utilizá legumbres en las ensaladas: arvejas, garbanzos, porotos, lentejas, etc. Otorgan mayor consistencia y saciedad.
  • Incluí proteínas: huevos y carnes magras como pechuga de pollo, atún al natural, huevo o clara de huevos, pavita, carnes rojas, etc.
  • Elegí bebidas frescas y naturales: mantenernos hidratados es muy importante. Siempre es mejor ingerir agua o bebidas sin azúcar.
  • Evitá el alcohol: este tipo de bebidas suelen primar en los festejos. Poseen muchas calorías y favorecen a la deshidratación. Si elegís ingerirlos, que no sea en exceso o con el estómago vacío.
  • Respetá las cuatro comidas. Evita compensar alguna de ellas durante los festejos.

Un festejo no tiene por qué ser un motivo de exceso. Al contrario, disfrutar con la familia y amigos es el principal objetivo y, para ello, nuestro cuerpo debe acompañarnos con toda su energía y armonía.
Ante cualquier duda, no dejes de consultar a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Se acerca el cierre del año y casi, como parte de un ritual, las reuniones sociales aumentan de manera exponencial abrumando de manera significativa nuestra agenda.
Esta sobrecarga de actividades trae consigo un doble riesgo para el cuidado de nuestro organismo: la tendencia a salirnos de la rutina alimentaria y una mayor demanda física y psíquica.

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Para evitar esta situación desfavorable, te proponemos algunos consejos que te ayudarán a disminuir el estrés y disfrutar este cierre de año de la mejor manera:

  • Planificar una rutina: es importante armar un plan de acción que permita anticiparnos en las actividades diarias. Así, podremos evitar sorpresas y actuar de manera eficaz disminuyendo posibles situaciones de ansiedad.
  • Ser conscientes de lo que comemos: ingerir la comida de manera pausada, masticar varias veces, disfrutando del placer que genera; ésto ayudará a tener un mayor registro de la saciedad.
  • Priorizar el encuentro con amigos: si estamos en una cena, aprovechemos el encuentro para conversar o bailar por ejemplo; disfrutar del encuentro es la premisa. Evitemos poner el foco en la comida y el exceso de bebida.
  • Evitá saltear comidas: comé algo, preferentemente saludable, cada 2 o 3 horas. Si tenés una reunión o salís a comer afuera reforzá más esta rutina.
  • No abandonar el ejercicio: disminuye el nivel de estrés y ansiedad, y mejora el estado de ánimo al liberar endorfinas. No dejes de hacerlo para despejar la mente y mejorar el estado del cuerpo en épocas de gran desgaste físico y emocional.

Cualquier consulta no dejes de contactar a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Llevar de por vida, una correcta alimentación libre de gluten, sin Trigo, Avena, Cebada y Centeno (TACC) es el único tratamiento para la celiaquía.
Actualmente el mercado ofrece una amplia variedad de productos industrializados libres de gluten, lo cual suele ser muy práctico a la hora de consumir alimentos de forma rápida y/o fuera del hogar. Sin embargo, es necesario replantearse, ¿cuál es la calidad nutricional de los productos que estamos consumiendo?

Algunos profesionales médicos están preocupados por el aumento de peso, como por la subida del colesterol y triglicéridos en personas celíacas que no llevan una dieta equilibrada libre de gluten.

Si tenemos en cuenta la información nutricional detallada en algunos productos industrializados específicos libres de gluten (panificados, alfajores, snacks, galletitas, entre otros) que se comercializan en nuestro país, podemos observar que existen algunas diferencias respecto al contenido de grasas, sodio y fibra, con los productos elaborados con gluten.

Por lo general, la materia grasa utilizada en la mayoría de los productos SIN TACC es manteca y/o margarina, las cuales aportan grandes cantidades de grasas saturadas. El consumo elevado de éstas, puede provocar un aumento del colesterol malo en la sangre, incrementando así, el riesgo de padecer otras enfermedades asociadas.

Por otro lado, se ha observado que productos como galletitas dulces, snacks y panificados tienen un alto contenido de sodio. Este mineral no sólo se utiliza en la industria para dar sabor, sino también como conservante, por lo que es muy frecuente encontrar cantidades elevadas del mismo.

La mayoría de los productos Sin TACC están elaborados con almidones refinados, que carecen de fibra.
La fibra es beneficiosa para la salud, principalmente porque ayuda a disminuir la absorción del colesterol y a regular el tránsito intestinal.
Por lo tanto, si no se realiza correctamente y a consciencia, la dieta sin gluten puede convertirse en poco saludable.

Algunas recomendaciones para mejorar el valor nutricional de los alimentos en nuestra dieta:

  • Para evitar el consumo excesivo de grasas saturadas y colesterol: se puede reemplazar la manteca y la margarina por aceites vegetales como maíz, girasol, oliva, soja, coco, etc. y además, elegir lácteos descremados.
  • Utilizar la sal de mesa en cantidades moderadas: aportar sabor a las preparaciones mediante condimentos y especias libres de gluten.
  • Consumir diariamente frutas y vegetales de todos los colores: sumar opciones como manzanas, peras, naranjas, higos, ciruelas, etc. y semillas para aumentar el aporte de fibra.
  • Incorporar el consumo de granos enteros libres de gluten: como amaranto, quínoa, trigo sarraceno, arroz integral que se encuentren certificados y rotulados con el logo Sin TACC. 
  • Incorporar en la alimentación diaria legumbres, frutos secos y semillas: en las porciones recomendadas por las Guías Alimentarias.
  • Incorporar los alimentos integrales: sumarlos en lo posible a la dieta diaria ya que los alimentos sin procesar tienen nutrientes que los alimentos procesados ya no los contienen.

Desde la Asociación recomendamos llevar una dieta con productos libre de gluten los más naturales posibles, intentando no abusar de alimentos procesados o industrializados que contribuyen a una alimentación no saludable y pueden perjudicar de una manera u otra nuestra salud.
No dejes de consultar a tu médico por cualquier duda o consulta que puedas tener.

Durante nuestro descanso nocturno realizamos el ayuno más largo del día, y al despertarnos, lógicamente, nuestro cuerpo necesita recargar energía.

Por eso, no es casual que la mayoría de los expertos estén de acuerdo en que el desayuno es la comida más importante del día. Debe aportar entre el 20 y el 25% de las calorías que ingerimos durante el día.

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Una ingesta pobre o inexistente durante la mañana, puede generar decaimiento, mal humor y falta de atención. El desayuno aporta todos los nutrientes necesarios para tener un óptimo rendimiento físico e intelectual.

No se trata sólo de comer, para que no falte nada y tu desayuno cumpla todas las expectativas, es fundamental que consideres agregar los siguientes nutrientes:

  • Carbohidratos: elegí una porción de pan o cereales idealmente integrales. Así, asegurás la ingesta de fibras que benefician la regulación del aparato digestivo.
  • Ácidos grasos: podés incluir una porción de frutos secos (almendras, nueces, etc.); y si sos de comer huevos o alimentos salados podés incorporarlos agregando una cucharada de aceite de oliva.
  • Proteínas: los lácteos aportan la parte proteica que no puede faltar en tu comida. También, podés incorporarlas con una feta de jamón, queso o huevos.
  • Vitaminas y minerales: las frutas son los alimentos estrella que, si los ingerimos respetando la variedad estacional, nos aseguran incorporar los nutrientes en su diversidad. Pueden consumirse en jugos naturales, pero enteras son ideales para aprovechar las fibras que la pulpa contiene.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

La idea de mantener una alimentación saludable y disfrutar de un rico postre parece misión imposible. La buena noticia, es que no tiene por qué ser así.

El secreto de disfrutar algo rico y sin culpas, es considerar la carga calórica y nutricional que este alimento aporta a nuestra ingesta diaria.

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Se ha demostrado que el azúcar tiene el mismo efecto metabólico que otros carbohidratos. De igual modo, sucede con las grasas o proteínas. Mientras contemplemos las calorías que aportan estos macronutrientes dentro del plan de alimentación y no represente un aumento o exceso en lo que comemos, el postre puede acompañarnos sin ningún problema.

Ahora bien, siempre que pienses su elección tené en cuenta que:

Si sos de los que prefieren algo dulce todos los días:

  • Buscá alternativas saludables a tus recetas favoritas. Cambiá los ingredientes calóricos como el azúcar por endulzantes poco calóricos; variaciones de lácteos o productos grasos por otros con menor tenor graso o alimentos más nutritivos como frutos secos o frutas frescas en la preparación.
  • Preferí frutas frescas o secas para asegurarte de ingerir alimentos nutritivos.
  • Date el gusto con tu postre favorito una vez por semana.
  • Compartí el postre si salís a comer afuera ya que las porciones suelen ser más grandes de lo recomendado.
  • Elegí los que no tengan grasas trans.

Ante cualquier duda, no dejes de consultar a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Cuando estás esperando a tu bebé, uno de los riesgos que pueden aparecer durante el tercer trimestre es la diabetes gestacional.

Este tipo de diabetes, suele diagnosticarse entre las 24 y las 28 semanas, y ocurre cuando el organismo no puede producir la insulina adicional que necesita durante el embarazo. Esta hormona producida por el páncreas, se encarga de convertir la glucosa en energía y de controlar sus valores en sangre.

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La diabetes gestacional implica ciertos riesgos para vos y tu bebé. Entre sus posibles complicaciones podemos mencionar:

Para la madre:

  • Aumento de la probabilidad de tener preclamsia (presión alta en el embarazo).
  • Aumenta la posibilidad de tener un parto por cesárea.
  • Aborto espontáneo por muerte fetal.

Para el bebé:

  • Nacimiento prematuro.
  • Niveles bajos de glucosa inmediatamente después de nacer.
  • Sobrepeso al nacer.
  • Sobrepeso y diabetes tipo 2 durante su crecimiento.

Es importante que sepas que la diabetes gestacional raramente presenta síntomas, por eso es esencial prevenirla. Para eso es fundamental que:

  • mantengas un peso saludable durante el embarazo.
  • te mantengas activa según las indicaciones de tu obstetra.

Tener sobrepeso en el embarazo, diabetes tipo 2, o haber tenido diabetes gestacional en embarazos anteriores, aumentan las posibilidades de tener esta complicación.

No dejes de consultar con tu obstetra ante alguna duda o, si sabés que tenés alguno de estos indicadores, buscá orientación para minimizar los posibles riesgos.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Se estima que en nuestro país, 1 de cada 100 personas puede ser celíaca, sin embargo, en niños esa prevalencia es aún mayor, ya que estudios recientes indican que 1 de cada 80 niños puede ser celíaco

Teniendo en cuenta el dato mencionado, el aumento del número de niños celíacos en edad escolar es notable, por lo que resulta de vital importancia que la comunidad educativa tenga conocimiento de la celiaquía y la dieta libre de gluten.

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La  Federación Mundial de la Diabetes y la Organización Mundial de la Salud, bajo el lema  “La Diabetes le concierne a cada familia.”, nos orientan este año en la tarea de concientizar y prevenir sobre las complicaciones que genera la diabetes.

Lamentablemente, esta enfermedad, que es crónica, resuena cada vez más en los consultorios médicos. En Argentina 1 de cada 10 personas mayores de 18 años han sido diagnosticados y son muchos los que la poseen sin conocerlo.

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¿Cómo saber si tenemos diabetes?

Si una persona presenta, durante 2 controles en ayunas, glucemia en sangre y como resultado del análisis arroja valores:

  • igual o mayor 126 mg/dl es diabética.
  • igual o mayor a 100mg/dl y menor a 126 mg/dl es prediabética.

Si bien sus causas son variables, y en algunos casos son congénitas o hereditarias, el punto alarmante es que una mala alimentación y hábitos de vida inadecuados son su principal influencia en los casos de Diabetes Tipo 2, la más prevalente en el mundo.

Mantener un peso saludable es clave para prevenir la enfermedad, ya que tanto  el sobrepeso y  como la obesidad están directamente relacionados con el desencadenamiento de la Diabetes.

A la hora de pensar en pautas de alimentación que nos ayuden a prevenir esta enfermedad es importante tener en cuenta:

  • Que las comidas sean adecuadas en variedad y cantidad según indican las Guías Nutricionales para la Población Argentina.
  • Elegir alimentos con fibras: panes y cereales integrales.
  • Disminuir el consumo de bebidas azucaradas, golosinas y productos que contengan almidones simples como bollería y galletas.

En el caso de las personas que ya presentan diabetes, el punto es evitar variaciones bruscas de la glucemia. Para ello, además de los chequeos constantes y la medicación, si estuviera indicada, es fundamental considerar el concepto de índice glucémico (IG) en los alimentos.

El IG indica la velocidad con la que el organismo degrada los carbohidratos hasta que llegan a la sangre en forma de glucosa. A menor IG, menos posibilidad de que se genere una variación brusca. Para lograrlo es clave:

  • Elegir alimentos con bajo IG como los cereales integrales, los vegetales y las proteínas.
  • Combinar alimentos con alto IG con otros de bajo IG en una misma comida.
  • Evitar alimentos ricos en hidratos de carbono procesados.
  • Cocinar con métodos de cocción que disminuyan el IG de los alimentos: pastas al dente, dejar enfriar en heladera la papa y batata antes de comerlas.

Recordemos que cada persona tiene necesidades nutricionales diferentes, pero si logramos un espacio familiar donde prevalezca el equilibrio y la variedad en la alimentación, la actividad física cotidiana y los controles médicos periódicos; transitaremos el camino hacia una vida sin diabetes.

Ante cualquier consulta, no dudes en visitar a tu médico.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

La celiaquía es una enfermedad autoinmune caracterizada por la inflamación crónica de la parte próxima del intestino delgado, causada por la exposición al gluten (proteína vegetal presente en el trigo, la cebada, el centeno, la avena y sus derivados). Ésta provoca una reacción cruzada en contra del intestino delgado, causando una atrofia de las vellosidades que lo recubren e interfiriendo en la absorción de nutrientes.

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Si bien es necesario prestar atención a lo que comemos durante todo el año; las ganas de cuidarnos suelen renovarse cuando llega la primavera.
El cuerpo nos pide menos energía para su adecuado funcionamiento y solemos –o debemos- aprovechar esa ausencia de demanda para disminuir la cantidad de calorías que ingerimos.

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Una alimentación balanceada siempre nos ayuda a mantener un organismo sano y, en especial, colabora para evitar enfermedades cardiovasculares.
En particular debemos tener en cuenta algunos alimentos especialmente beneficiosos para la salud de nuestro corazón gracias a sus propiedades nutricionales. Incorporarlos en nuestros platos supone un plus a la hora de pensar en cómo mejorar sus cuidados. A continuación, te contamos cuáles son algunos de ellos:

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Si bien hoy, la tecnología nos permite conseguir frutas y verduras en cualquier época del año, la primavera trae consigo la posibilidad de disfrutar una mayor variedad de alimentos frescos.

Que los productos sean estacionales, beneficia, no sólo a nuestro bolsillo, sino a nuestra calidad nutricional. Al llegar naturalmente a su etapa de madurez se garantiza una mejor disposición de nutrientes, mejor sabor y aroma.

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El sueño en los niños es un proceso que va cambiando en relación a su madurez y desarrollo. Y si bien la cantidad de horas de sueño va disminuyendo a lo largo de la infancia, es importante no perder de vista su rol fundamental. Un descanso apropiado garantiza, junto a otros factores, el correcto crecimiento de nuestros hijos.
Aunque cada familia tenga sus características particulares y la rutina de descanso se amolde siempre a su dinámica, el sueño es un aprendizaje que puede facilitarse si se tienen en cuenta algunas pautas.

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Quizás no lo sepas, pero algunos estudios dan cuenta de cómo la obesidad y la calidad del sueño están muy relacionadas. Dormir mal afecta la regulación de la leptina y la grelina, hormonas que intervienen en la saciedad y el hambre. Este trastorno suele generar un aumento de la ingesta y en especial de alimentos abundantes en grasas.
Si estás pasando por una etapa de poco descanso o te despertás muchas veces en una misma noche es importante que, además de prestar atención a tu humor y tu concentración, tomes conciencia de lo que tu cuerpo te pide para comer.

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Cuando comemos en exceso o nuestras comidas incluyen cierto tipo de alimentos es posible que nos cueste dormir. Los hábitos alimenticios influyen directamente en la inducción del sueño.

Son tres hormonas, la melatonina, el triptófano y la serotonina, las que participan del ciclo circadiano de sueño/vigilia. Y aunque no sea frecuente escuchar sobre ellas y su relación con la comida, muchos alimentos las incluyen o intervienen en su producción o inhibición.

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Mejorar nuestra calidad de vida no sólo requiere alimentarse de manera adecuada y mantenerse activos. El buen dormir es fundamental para que el cuerpo restaure gran parte de sus funciones vitales. Ello nos permite llevar a cabo nuestras actividades diarias en armonía y evitar esfuerzos perjudiciales para la salud.
Un sueño reparador implica prestar atención a dos variables: la cantidad y la calidad. Hay personas que pueden dormir menos y otras que requieren una mayor cantidad de horas de descanso, pero los estudios sugieren que el periodo de sueño debe ser de al menos 7 horas corridas. Y si hay interrupciones, la calidad no será la ideal.

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Una vez recibido el diagnóstico, es importante estar informado y asesorarse correctamente. También, es vital informar del diagnóstico a los familiares, amigos y por sobre todo, a las personas que convivan con la persona celíaca a fin de lograr el acompañamiento para llevar una correcta alimentación libre de gluten.
Algunas veces no se logra el total cumplimiento de la dieta ya que no se tiene en cuenta prevenir la contaminación cruzada en el hogar.

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Si bien el café es un clásico que nos acompaña al despertar cada mañana, en invierno toma un doble valor por su calidez, aroma y sabor a hogar.
Considerando que se acercan las vacaciones de invierno y seguramente podamos disfrutar de largos desayunos, creemos que vale la pena remarcar sus propiedades benéficas para el organismo, siempre y cuando no se consuma en exceso.

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A pesar de su mala fama, el chocolate puede ser un buen compañero durante el invierno tanto para los grandes, como para los más chicos.
Su composición se basa en una mezcla de cacao en grano, manteca de cacao (su componente graso) y azúcar.
Este delicioso alimento viene en muchas formas y su uso es muy versátil, pero, cuanto menos procesado sea, tendrá mayores efectos benéficos, ya que sus propiedades protectoras están asociadas principalmente al cacao.

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Ya sea porque planeás una escapada a mitad de año, estás próximo a tus vacaciones soñadas, o sos un viajero frecuente; es ideal que puedas disfrutar tus viajes desde que ponés un pie en el avión.
Ahora bien, el volar nos enfrenta a situaciones especiales tales como, los cambios de presión en el ambiente, mayor sequedad en el aire y largos periodos de inmovilidad que, combinados, pueden generar malestar en nuestro cuerpo. Dentro de los trastornos más frecuentes podemos encontrar la hinchazón de pies, dolor de cabeza, náuseas, meteorismo y distensión estomacal.

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Las vacaciones de invierno son una excelente oportunidad para disfrutar en familia y en especial para compartir tiempo con los más pequeños.

La propuesta de actividades siempre es variada y en la mayoría de los casos suele incluir como mínimo, alguna de las comidas del día o una colación. Y si bien las salidas ofrecen un espacio para disfrutar de esos alimentos que no comemos habitualmente, es preferible evitar los excesos y el picoteo.

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Las vacaciones de invierno son muy esperadas por todos nosotros, ya sea porque amamos viajar o simplemente necesitamos cortar con la rutina. Además, este receso es una oportunidad para sacar el foco de las obligaciones y generar espacios de encuentro y ocio con la familia, con los amigos y, también, con uno mismo.

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Además de festejar el día del padre, este año, junio trae una doble emoción. ¡El  Mundial de Fútbol!

Seas fanático o no del fútbol o  bien sólo de esas personas que disfrutan los eventos sociales, no dejes de tener presente que junio viene cargado de actividades y lleno de emociones.

¡Pero atención! Un estudio realizado en 2006 durante el Mundial de Alemania demostró que en ese país aumentaron entre 7 y 11 veces la cantidad de infartos cuando jugaba su “selección nacional”.

Si sumamos las presiones en el trabajo, la rutina intensa y los primeros fríos, cualquier exceso o alteración pueden generar un aumento de los niveles de estrés disfuncional, con su consecuente malestar físico y emocional. Y ello puede influir en posibles complicaciones cardiovasculares y enfermedades respiratorias.

Papas y cerveza en el Mundial. Photo by Freepik.

Por eso, te proponemos estos consejos para que puedas disfrutar cada momento de manera plena y sin sorpresas.

No comas en exceso.Ante mayor ansiedad, solemos comer de más. Cada encuentro es único y merece celebrarse. Pero ¡cuidado!, es preferible evitar el picoteo de alimentos que aporten calorías vacías (chizitos, papas fritas, palitos ect). Una alimentación inadecuada disminuye las defensas. 

Si fumas, controlá la cantidad de cigarrillos. La ansiedad está asociada al aumento de consumo de tabaco y otras sustancias adictivas. El cigarrillo en especial, aumenta significativamente el desencadenamiento de problemas cardiovasculares. De todos modos, recordá que lo ideal es  dejar de fumar.

Rodeate de amigos y la familia. Los momentos de tensión se transitan de manera más saludable y se atenúan sus efectos cuando estamos acompañados de los afectos.

Y no te olvides de consultar a tu médico por cualquier duda que tengas.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

 

Con los primeros fríos, sumado a las exigencias de la rutina escolar, los chicos requieren mayor energía. Además, las actividades suelen ser en lugares cerrados, lo cual aumenta las probabilidades de contagio ante posibles enfermedades, en especial las respiratorias.

¿Cómo hacer para que puedan afrontar todos los desafíos que se les presentan y pasar el invierno de manera saludable? Depende en gran medida de su alimentación.

A continuación, te damos algunos tips de alimentación para que ellos puedan mantenerse fuertes y  prevenir, de este modo, la posibilidad de enfermarse.

Mamá, papá e hijo cocinando. Photo by Freepik.

 

Ofrecer de manera diaria frutas y verduras. En especial las que son ricas en Vitamina C y A. La Vitamina C, tiene propiedades antihistamínicas y se encuentran en el kiwi y los cítricos. La Vitamina A contribuye a la regeneración de la piel y mucosas. La hallamos en las zanahorias, acelgas, espinacas, endibias y calabazas.

Tomar líquidos. Es fundamental mantenerlos hidratados, idealmente tomar agua, para combatir la sequedad que causan los sistemas de calefacción y para mantener las vías respiratorias hidratadas, lo que facilitará la rápida expulsión de las mucosidades.

Evitar los productos ultraprocesados y golosinas. Junto conlas bebidas azucaradas, sóloaportan calorías vacías.

Elegir como snacks frutos secos y desecados: almendras, nueces, orejones de durazno, damascos, etc. Aportan minerales e hidratos de carbono de gran calidad, así como ácidos grasos de alto valor biológico. Además, tienen vitaminas y proteínas.

No te olvides de consultar a tu médico por cualquier inquietud.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

 

 

Todos conocemos las consecuencias nocivas que acarrea el fumar y, a pesar de ello, sabemos que… ¡cuesta horrores dejarlo!

Ya sea tu primera tentativa o si vas contando varias, es importante que no te desanimes ni dejes de intentarlo. Para ello, tené en cuenta los siguientes datos.

El consumo de tabaco es una adicción y está catalogado como una enfermedad. Si bien comienza con una decisión, dejarlo conlleva un proceso arduo de desintoxicación y en muchos casos se necesita acompañamiento profesional.

Los primeros meses podés estar más ansioso o nervioso.La nicotina es muy adictiva. Su carencia aumenta el nivel de estrés por abstinencia.

Es normal el aumento de 3 o 4 kg. en el primer trimestre. El consumir tabaco genera un gasto energético extra y, sumado a la disminución de sensibilidad en las papilas gustativas, uno suele comer menos al no sentirle el gusto a la comida.

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Aquí te acercamos algunos consejos que te ayudarán en el proceso, minimizando daños colaterales. 

  • Realizá 5 comidas diarias.
  • Evitá compartir espacios con otros fumadores.
  • Rodeate de un ambiente tranquilo.
  • No bebas alcohol.
  • Practicá actividad física.

¿Qué alimentos están desaconsejados?

  • Los que contienen muchas calorías.
  • Excitantes: café, té o refrescos y chocolate.
  • Hidratos de carbono simples (harinas refinadas). Son convenientes las pastas, cereales y pan integral.

Nunca olvides que lo que ganás en peso (si llegara a suceder), lo ganás en salud. Y si sumás actividad física a tu rutina te ayudará a aumentar el gasto energético necesario para evitar esos kilitos de más; y en caso de que tu peso sea saludable, también colaborará para que puedas descargar ansiedades.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

El 5 de mayo ha sido declarado el Día de la Celiaquía, con el objetivo de ampliar el conocimiento y concientizar sobre la temática. Así, Mayo es considerado el mes de la celiaquía. Hoy último día del mes, te acercamos consejos para una alimentación sin TACC, y para no olvidarnos que los intolerantes al gluten lo son todo el año. 

Se estima que, en la Argentina, el 1% de la población general padece esta condición. Puede manifestarse tanto en niños como adultos y, aunque se desconoce la causa, actualmente la incidencia es mayor en mujeres que en varones.

Para contribuir con la difusión de la celiaquía en todos los entornos, acercamos información clave que todos debemos saber y consejos útiles para, tanto llevar una dieta libre de gluten como para acompañar a personas que deban hacerlo.

 

¿Cómo se diagnostica la celiaquía?

Como sus síntomas son similares a los de muchas otras enfermedades digestivas, la celíaca puede ser difícil de diagnosticar y por este motivo hay que tener particular atención. En primer lugar, es necesario realizarse un análisis de sangre en el que se solicitan anticuerpos específicos y la confirmación del diagnóstico es a través de una biopsia intestinal, que se debe realizar antes de comenzar con la dieta libre de gluten.

 

¿Cuál es el tratamiento?

Una vez que se ha llegado al diagnóstico, el único tratamiento posible es una dieta estricta y de por vida Libre de Gluten (Sin T.A.C.C.). Los productos alimenticios libres de gluten que se comercialicen en nuestro país deben llevar obligatoriamente impreso en sus envases o envoltorios el logo oficial y la leyenda “Libre de Gluten Sin T.A.C.C.” seguida de la denominación del contenido del producto. La presencia del símbolo oficial indica que el elaborador ha presentado un análisis para avalar la condición de libre de gluten con reconocimiento oficial.

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Consejos útiles para una alimentación libre de T.A.C.C.

  • No debe iniciarse una dieta libre de gluten sin tener previamente la confirmación del diagnóstico.
  • La dieta debe seguirse estrictamente durante toda la vida. La ingesta de pequeñas cantidades de gluten puede producir lesiones en las vellosidades intestinales, aunque no siempre estas lesiones van acompañadas de síntomas clínicos. De ahí, la importancia de las precauciones que deben adquirirse.
  • Debe eliminarse de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente trigo, avena, cebada, centeno (T.A.C.C.) y/o productos derivados de los mismos: almidón, harina, panificados, etc.
  • Pueden consumirse libremente todos los alimentos naturales o frescos sin gluten.
  • No se aconseja consumir productos elaborados artesanalmente que no estén etiquetados, donde no se pueda comprobar si están inscriptos como Libres de Gluten (sin T.A.C.C.).
  • Deben eliminarse también todos los productos a granel (sueltos) como harinas de maíz y de arroz, cereales, especias, polvos para preparar gelatinas, etc. ya que pueden contaminarse con otros productos que contengan gluten.
  • No pueden consumirse aquellas bebidas (como cerveza y whisky) en cuyo proceso de destilación o fermentación se incluyen cereales como trigo, avena, cebada y centeno.
  • Debe considerarse la manipulación de alimentos en bares y restaurantes. Se sugiere consultar la forma de elaboración y la marca de especias e ingredientes de cada plato antes de su consumo.
  • Consultar el listado de medicamentos antes de una prescripción médica, ya que algunos productos pueden contener gluten entre sus excipientes.
  • En casa, disponer de un espacio para almacenar exclusivamente los alimentos especiales sin T.A.C.C.
  • Utilizar siempre utensilios de cocina limpios. No usar la misma cuchara para elaborar un plato que contiene gluten y otro que no lo tiene.
  • Ante cualquier duda sobre si un producto contiene T.A.C.C., se aconseja no consumirlo.
¿Ya conoces el nuevo Espacio Libre de Gluten para Socios Jumbo+? Sumate desde aquí y disfrutá de sus beneficios.

Más información en:

Asociación Celíaca Argentina

Hoy en día, nos preocupa mucho la influencia de los hábitos poco saludables en nuestra calidad de vida. Es por ello que, solemos buscar activamente información sobre cómo alimentarnos de manera balanceada, cuánta actividad física debemos realizar y cuál es la mejor manera de canalizar nuestras angustias.

Sobre todos estos temas podemos encontrar opiniones diferentes e incluso algunos de ellos son tema actual de debate entre los profesionales de la salud. Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que el tabaco es el único factor de riesgo que se compra en los quioscos.

Hace décadas que las investigaciones científicas alertan de manera unánime sobre sus efectos nocivos: aumenta la posibilidad de tener trastornos cardiovasculares, respiratorios, de piel, oculares, así como problemas en la absorción de nutrientes, en la sexualidad, en los huesos y las articulaciones, en el aparato reproductor en las mujeres y en la gestación. Por lo que, está claro que evitar su consumo trae beneficios en todos los aspectos de nuestra vida.

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Sólo un cigarrillo basta para estar haciendo las cosas mal. No hay un nivel de consumo “seguro para la salud”. No sólo hay que pensar en el futuro cuando hablamos de potenciales complicaciones.

En el día a día, el tabaco afecta a los que lo consumen activamente y a los que lo hacen en forma pasiva. Respirar el humo del tabaco en el ambiente implica un aumento del 30% de tener complicaciones de salud en el futuro. Este problema influye especialmente a bebés y niños en sus hogares, cuando sus cuidadores fuman. No basta con alejarse o cambiar de ambiente.

La OMS celebra el 31 de mayo de cada año el “Día Mundial sin Humo de Tabaco” convocando a todos los países a trabajar en políticas de salud pública para que colaboren con este flagelo. Porque, en definitiva, un mundo libre de humo de tabaco nos beneficia a todos.

Dejar de fumar es difícil pero posible. La mayoría de las personas que han abandonado el hábito sostienen que dejar el cigarrillo fue la más inteligente de sus decisiones. Hoy existen muchas alternativas de asistencia disponibles para lograrlo, de manera que hablar con el médico puede ser de gran ayuda.

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Mientras tanto, te contamos algunos de los beneficios asociados a apagar el cigarrillo, que comienzan a sentirse enseguida y se multiplican de manera progresiva.

Beneficios de dejar de fumar (*):

A los 20 minutos: disminuye la presión arterial.

A las 12 horas: se normaliza el monóxido de carbono en sangre.

Entre las 2 semanas y los 3 meses: mejora la circulación y la función pulmonar.

Entre el primer y el noveno mes: disminuye la tos y la falta de aire, disminuye el riesgo de infecciones.

Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía.

A los 5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.

A los 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas.

A los 15 años: el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.

Otros beneficios:

  • Mejora el gusto y el olfato.
  • Desaparece la tos de fumador.
  • Es más fácil subir escaleras y caminar varias cuadras sin cansarse.
  • El pelo y la ropa huelen mejor.

(*)Ministerio de Salud de la Nación: Programa Nacional de Control del Tabaco. http://www.msal.gob.ar/tabaco/index.php/informacion-para-ciudadanos/efectos-del-tabaco-en-la-salud

 Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

Si sos de las que siempre sienten hambre, quizás sea útil que conozcas el concepto de Índice Glucémico (IG) a la hora de elegir tus alimentos.

El índice glucémico indica la velocidad con la que el organismo degrada los carbohidratos hasta que llegan a la sangre en forma de glucosa. Los carbohidratos con un alto IG son degradados y vertidos a la sangre en forma de glucosa de manera muy rápida, mientras que los de bajo IG lo hacen en forma lenta y progresiva.
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Si vas a hacer ejercicio, es importante que conozcas los secretos de una alimentación adecuada antes de comenzar tu actividad. Así, evitarás sentir fatiga durante el entrenamiento y lesiones en tus músculos.

Los grandes deportistas dependen de los carbohidratos para tener un buen desempeño en los entrenamientos y obtener una rápida recuperación. Ahora bien, si los alimentos tienen también grandes cantidades de grasa, el cuerpo va a realizar un proceso más complejo para degradarlas; y además de ser más lento, estará con menos disponibilidad de energía a la hora de comenzar el ejercicio.
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El camino hacia la salud implica un compromiso con uno mismo y con los otros. Tomar conciencia de lo que nos hace bien es una tarea compartida.

El 7 de abril la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró el “Día Mundial de la Salud” y su lema nos convoca a aunar esfuerzos y formar parte del proceso que garantiza el acceso a la salud para todos.
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Empiezan las clases y los chicos pasan, muchas veces, más tiempo fuera que dentro de casa. Sus requerimientos energéticos aumentan y por eso es fundamental cuidar su alimentación y en especial su calidad nutritiva.

La colación para los recreos y la vianda no pueden dejarse de lado dentro del plan de alimentación diario.

Es importante reducir el consumo de productos que aportan calorías vacías (calorías que no aportan nutrientes), como las grasas saturadas y azúcares refinados, eligiendo opciones más saludables con fibras y sin azúcar agregada.
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Si sos de las que empiezan el día mirando la agenda en busca del “hueco” para ir al gym o hacer ejercicio y te angustiás porque no encontrás el momento… ¡No desesperes! La buena noticia es que una exhaustiva agenda no necesariamente nos limita a la hora de mantener nuestro cuerpo activo.

Quizás no lo sepas, pero hacer actividad física implica llevar a cabo cualquier movimiento corporal que realicemos con los músculos con su consecuente gasto de energía. Ello incluye las actividades que hacés al trabajar, jugar o viajar, las tareas domésticas y las actividades recreativas. Lo más importante es tener presente que la actividad física, tanto moderada como intensa, es beneficiosa para la salud.
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Una buena hidratación es fundamental si buscás realizar actividad física con garantías de salud y un buen rendimiento físico.

Cuando entrenamos, entramos en calor y nuestro cuerpo aumenta su temperatura. Es a partir de los 37° que los mecanismos de equilibrio térmico empiezan a trabajar, generando sudoración con su consecuente pérdida de agua y sales.

El riesgo es entrar en un estado de deshidratación que puede disminuir el rendimiento muscular, generar descompensación térmica y mareos, fatiga muscular y propensión a lesiones.
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Llevar una dieta libre de gluten (sin Trigo, Avena, Cebada y Centeno) no es lo único que debe tener en cuenta la persona celíaca o intolerante al gluten al momento de recibir el diagnóstico.

Es importante alimentarse saludablemente. Una alimentación saludable debe ser variada, balanceada y completa de tal manera que se cubran las necesidades de carbohidratos, grasas, proteínas, fibras, vitaminas y minerales y también la hidratación, lo que permite mantener un óptimo estado de salud y evitar enfermedades relacionadas con la alimentación como la obesidad o los problemas cardiovasculares.
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Empezamos el año a full y casi como poniendo piloto automático retomamos las rutinas habituales. El trabajo, el colegio y la casa están siempre primeros en la lista y ocupan nuestro tiempo y atención.

Las cantidades de actividades van en ascenso y muchas veces nos vamos olvidando de atender nuestra alimentación. La vorágine nos lleva a resolver “al paso” lo que vamos a comer, olvidando que una dieta balanceada y saludable es clave para tener la energía que todas nuestras actividades requieren.

Según el Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina el exceso de peso es un problema que aumenta año a año tanto en adultos como en niños y adolescentes: 1 de cada 3 chicos lo presentan, mientras que en los adultos la situación es peor: más de la mitad lo padece.

La buena alimentación es un hábito que se enseña y se aprende con el ejemplo. Varios estudios demuestran que una alimentación con exceso en grasas y azúcares afecta la posibilidad de que los hijos también lo padezcan tanto por herencia, como por estilo de vida.

El exceso de peso sumado al sedentarismo potencia la posibilidad de tener complicaciones cardiovasculares a futuro. Y, además, puede generar un déficit en el desarrollo de la motricidad fina en niños pequeños y hasta influenciar en su desarrollo cognitivo.

Hoy tenemos a disposición una gran variedad de opciones en las góndolas y lo importante es aprender a elegir y comprar con conciencia. Por eso, a la hora de llevar los platos a la mesa, te acercamos estos tips que pueden ayudarte a mejorar tu alimentación:

  • Programá las comidas de la semana. Te ayudará a prever la cantidad justa de los alimentos que necesitas. En consecuencia, no habrá comida de más o de menos en tu casa y evitarás tener “por las dudas” productos ultra procesados o caer en el delivery como opción frecuente en tu mesa.
  • Armá tu plan de comidas en función del contexto donde van a ser ingeridos. Si comés en el trabajo, buscá recetas fáciles y cómodas de comer. Si comes afuera, elegí platos con alimentos frescos y verduras variadas.
  • Hacé, como mínimo, las cuatro comidas. Y si sentís hambre aumentá la frecuencia de ingestas cada tres horas agregando colaciones (frutas frescas, secas, yogur descremado o turrones).
  • Llevá los platos servidos a la mesa sin acompañarlos con la fuente principal. Así restringís el acceso fácil a un segundo plato y queda fuera de tu vista para no tentarte.
  • Masticá bien la comida. Favorece la digestión y asimilación de nutrientes.
  • Convertí las comidas en un espacio para disfrutar y compartir en familia o con amigos. Evitá comer en exceso priorizando el espacio de encuentro en vez de poner el foco en la experiencia gastronómica.

 

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

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Medicamentos ¿libres de gluten?

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El tratamiento de la celiaquía no requiere medicación, sin embargo, en algunos casos es necesario ingerir algún medicamento para tratar otra patología. En esos casos, debemos ser cuidadosos, ya que ciertos fármacos pueden contener gluten en sus excipientes.

Es importante avisar al médico sobre nuestra condición, en caso de que nos prescriba algún medicamento, ya que deberá indicar fármacos libres de gluten. Si el profesional desconoce esta información, se recomienda sugerirle que incluya sólo la droga específica del producto para que tengamos la posibilidad de encontrar una marca libre de gluten.

Es recomendable también informar al profesional de farmacia para que contraste la información ofrecida por el médico. Si en la farmacia no disponen de información, sugerimos consultar la Guía de Medicamentos elaborada por la Asociación Celíaca Argentina o contactar directamente al laboratorio.

Productos de Higiene y Cuidado Corporal 

Cremas y bases. Designed by Freepik.

 

Actualmente, no existen estudios científicos que determinen que el uso de productos de higiene y cuidado corporal (como shampúes, jabones, productos cosméticos, cremas, entre otros) que contengan gluten en su composición generen un daño en las vellosidades del intestino de las personas celíacas.

Pero sí hay conocimiento de que existen algunas personas celíacas que presentan reacciones como dermatitis o alergias en la piel. Si bien no existe una legislación para este tipo de productos, como sí sucede con los alimentos, muchos elementos de higiene y cuidado corporal pueden incluir gluten en sus formulaciones, por lo que frente al desconocimiento se recomienda no utilizarlos.

Para que puedas conocerlos, la Asociación también realiza un listado de productos de Higiene & Cuidado Corporal libres de gluten donde se incluyen cremas faciales y corporales, cosméticos, shampúes, productos de coloración capilar, emulsiones, productos de higiene y cuidado bucal, maquillajes para niños, protectores solares, entre otros.

 

Más información en:

Asociación Celíaca Argentina

La alimentación es un factor clave para mantener la salud, sin embargo, en las vacaciones debemos prestar atención a los alimentos que consumimos ya que solemos pasar más tiempo fuera de casa, los días son más largos y los horarios se desordenan un poco.

 

Desayuno Saludable. Designed by Freepik.

 

Una de las opciones más elegidas en esta época veraniega es el consumo de helados y otros alimentos que contienen gran cantidad de azúcar, como las facturas, tortas o panqueques. Para disfrutar las vacaciones y las tardes de cosas ricas sin excederte en el consumo de azúcares, tené en cuenta los siguientes consejos:

  • Evitá las bebidas azucaradas. Además de aportar un extra considerable de calorías, su contenido en azúcar es excesivo.
  • Elegí helados que contenga frutas, ya que son más saludables.
  • Reducí el consumo de azúcar blanco refinado de mesa. En lo posible reemplazalo por miel, stevia u otros edulcorantes.
  • Consumí productos de pastelería como facturas o tortas solo esporádicamente o con moderación.

En Viví Saludable pensamos en brindarte las mejores ideas y, para que puedas hacer tu propio helado rico y saludable, te dejamos una receta muy simple:

Helado de arándanos y banana:

Ingredientes: 2 bananas bien maduras, 1 taza de arándanos, leche a gusto.

Instrucciones:

Pelá y cortá las bananas en pedacitos y llevalas al freezer por lo menos 30 minutos. Procesá las bananas con los arándanos y, si hace falta, agregá un poquito de leche. Colocalos en moldes para helados y llevalos al freezer por dos horas.

También podés probar estas recetas de Jumbo A La Carta SIN AZÚCAR:

Heladitos de chocolate elaborados con banana, dátiles y pasta de maní.

 

 

 

 

Heladitos de durazno con yogur, bañados en chocolate y granola.

 

Riquísimos brownies de porotos negros, con frosting de palta.

 

 

 

Pizza de remolacha, granola, higos y frutos rojos: rica y bella!

 

 

No olvides, también, que ante cualquier duda, debés consultar con tu médico.

Equipo de Nutrición de Jumbo

Las vacaciones son sinónimo de tiempo libre y disfrute, por lo que pasarla bien no debe ser un impedimento para las personas celíacas o para quienes deben llevar una dieta libre de gluten.

Por eso, resulta indispensable informarse anticipadamente para decidir qué lugar es más conveniente para pasar nuestras vacaciones o tiempo de descanso. Por lo general, el criterio de selección es conocer si será posible encontrar alimentos libres de gluten, elección que también aplicará para la familia o el grupo de amigos que acompañe.

Además, es recomendable que informemos en todos los lugares donde nos traslademos sobre lo que implica la condición celíaca, concientizando a las empresas hoteleras y gastronómicas acerca de las necesidades de la comunidad celíaca. Turistas con helados sin TACC. Designed by Freepik.

Recomendaciones a la hora de viajar: 

  • Antes de salir de viaje, se recomienda contactarse con la Filial o Asociación correspondiente a cada provincia o país de destino.
  • Visitar los sitios webs de las asociaciones de celíacos del país elegido, donde seguramente se encuentre información sobre restaurantes y hoteles que ofrecen menú libre de gluten.
  • Llevar siempre un certificado confeccionado por un profesional de la salud que indique el diagnóstico de la celiaquía y la necesidad de trasladarse con alimentos sin TACC. Este certificado puede ser requerido a la hora de cruzar la frontera o en aeropuertos nacionales e internacionales (siempre y cuando se lleven alimentos libres de gluten dentro del equipaje).
  • Todo alimento que traslade junto al equipaje, deberá estar rotulado correctamente (RNE, RNPA, fecha de elaboración, vencimiento). No se aconseja trasladar alimentos de elaboración artesanal ya que pueden ser no autorizados para ingresar a otros países.
  • Si el viaje es en ómnibus o en avión, al realizar la reserva del ticket/pasaje, se recomienda consultar si se provee comidas o refrigerios libres de gluten durante el viaje.
  • Si el hospedaje será en un hotel, consultar previamente si se ofrecen opciones libres de gluten u optar por la modalidad de un Apart para poder cocinar los propios alimentos de forma segura.
  • En caso de no tener acceso a alimentos industrializados libres de gluten, recordar que se pueden consumir todo tipo de frutas, vegetales, carnes frescas, huevos, etc.
  • Para los primeros días de viaje, se recomienda llevar siempre algunos alimentos SIN TACC (por ejemplo infusiones, galletas, tostadas de arroz, entre otros), de modo que sea posible comenzar las vacaciones y tomarse el tiempo necesario para localizar puntos de venta de productos específicos.
  • Si viajamos a un país donde se habla un idioma diferente el nuestro, podemos tener en mente algunas frases para facilitar la comunicación y evitar confusiones, como por ejemplo: “¿Este alimento es libre de gluten?”, “¿Cuentan con un menú libre de gluten?”, “¿Dónde puedo encontrar un restaurante que ofrezca platos libres de gluten?”.
  • Evitar el ayuno. No ingerir alimentos durante períodos prolongados puede ser perjudicial para nuestra salud. Por eso, en el equipaje de mano, se aconseja llevar siempre algunos alimentos como barritas de cereal, frutos secos, galletitas o snacks (siempre envasados e inscriptos como libres de gluten).
  • A la hora de trasladar alimentos, las bolsas con cierre zip pueden ser una buena alternativa y así evitar los recipientes plásticos.
  • Conseguir un mapa del lugar y señalizar los establecimientos que comercializan alimentos libres de gluten.

La celiaquía no representa ningún impedimento para salir de vacaciones si se siguen las recomendaciones anteriormente mencionadas.

Se debe priorizar pasar unas buenas vacaciones, organizando previamente el viaje y adaptándose sin que la dieta libre de gluten resulte una complicación.

Más información en:

Asociación Celíaca Argentina
www.celiaco.org.ar

Pasta con tomate y albahaca by Freepik

 

En las vacaciones estamos más distendidos, la rutina se olvida, las obligaciones se reducen y el control en los hábitos saludables se flexibiliza. Se suele salir a tomar algo o comer fuera de casa y de esta forma, sin precauciones, podemos aumentar considerablemente el consumo de grasas.

Sin embargo, con pequeños cambios podés preparar platos sabrosos y saludables, para disfrutar de tus vacaciones o tiempo de relax.

Te compartimos algunos tips para que puedas realizar una correcta selección de alimentos:

  • Elegir preferentemente carnes magras, retirando la grasa visible de las mismas y la piel del pollo antes de cocinar.
  • Disminuir el consumo de alimentos con un alto contenido de grasas saturadas como lácteos enteros, carnes grasas, productos de pastelería, embutidos y fiambres, entre otros.
  • Evitar los fritos: cocinar los alimentos al vapor, horno, parrilla, plancha o hervidos en lugar de frituras.
  • Optar por aceites puros de girasol, maíz, oliva, canola, etc.
  • Aumentar el consumo de alimentos con grasas saludables como aceitunas, paltas, frutas secas, semillas y pescados magros.

Desde Viví Saludable, te acompañamos en el camino de crear hábitos más saludables, incluso en el verano y en las vacaciones. Asimismo, no olvides consultar al médico ante cualquier duda.

Equipo de Nutrición de Jumbo Argentina

El ser humano tiene en su cuerpo un promedio de 65% de agua y cada día perdemos a razón de dos litros por sudor, respiración y orina. Es necesario adoptar hábitos para recuperar estos líquidos, especialmente en épocas de altas temperaturas, porque el equilibrio cuerpo lo requiere y un organismo bien hidratado es un organismo sano.

Si bien es cierto que en todas las estaciones y en las distintas etapas de la vida debemos dedicarle especial atención a la reposición de agua, es prioritario considerarlo en períodos de mucho calor y cuando sufrimos mayores pérdidas de líquidos: como al hacer ejercicio intenso, ante fiebre, vómitos, diarreas o quemaduras.
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Cómo moderar el consumo de sal en estas fiestas

En una época del año en la que las grandes comidas y cenas suceden con extraordinaria frecuencia, es necesario prestar atención a los alimentos que consumimos para evitar abusos y posibles complicaciones.

Entre los cuidados, es necesario controlar nuestro consumo de sal. Para esto, debés tener en cuenta tanto la sal que añadís al plato con el salero, como también la que contienen los alimentos desde su origen.
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Ya estamos en diciembre y comienzan los típicos encuentros diarios con amigos y familiares para festejar. Entre tantos almuerzos, meriendas y cenas de festejo, solemos descuidar nuestra salud cardiovascular, abusando de alimentos ricos en grasas saturadas y abandonando la actividad física.
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La navidad y el año nuevo representan un momento para compartir con nuestros seres queridos y degustar diferentes preparaciones culinarias. Para que todos podamos disfrutar, planificar un menú especial de fiestas libre de gluten no es imposible.

Si tenemos un invitado celíaco o intolerante al gluten, una buena idea es adaptar todo el menú para evitar la contaminación cruzada y así generar un ambiente inclusivo.
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Se aproxima el final del 2017 y comenzamos a ver las vidrieras vestidas de rojo y verde, algunas ventanas cercanas se prenden y apagan gracias a las luces de los arbolitos. Comienza esa etapa del año entre nostálgica y feliz en la que las reuniones con seres queridos tienden a multiplicarse, como así también la cantidad de comida que ingerimos.

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La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales.

Por eso, una vez recibido el diagnóstico, es importante estar informado y asesorarse correctamente. También resulta de vital importancia informar del diagnóstico a los familiares, amigos y por sobre todo, a las personas que convivan con la persona celíaca, a fin de acompañarla para llevar una correcta alimentación libre de gluten.
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Los beneficios de realizar actividad física de manera regular son indudables. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda “movernos” al menos 30 minutos por día, ya que llevar una vida activa no solo se relaciona con una mejora en la percepción del bienestar, sino que además disminuye, por ejemplo, la incidencia del sobrepeso, la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

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Muchas veces vamos al supermercado, y con el objetivo de realizar compras más saludables, comenzamos a observar los rótulos de los productos. Allí nos surgen dudas acerca de cómo interpretar esta información, especialmente en relación a los ingredientes y al aporte de nutrientes, como pueden ser sodio, carbohidratos, fibras, entre otros.

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El 14 de noviembre de cada año se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, instaurado en 1991 por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su propósito es aumentar la concientización sobre la enfermedad, dando a conocer las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a ésta.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica que se desencadena cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia. Una persona con diabetes no absorbe la glucosa adecuadamente y ésta queda circulando en la sangre (hiperglucemia) dañando los tejidos con el paso del tiempo.
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Recomendaciones para reducir el consumo de sal

A menudo no somos conscientes de la cantidad de sal que consumimos.

Para prevenir la hipertensión y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y de accidentes cerebrovasculares, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda consumir 5 gramos diarios. En la actualidad en la Argentina, el consumo de sal por habitante es de 11 gramos al día, más del doble de lo recomendado.

Según el Ministerio de Salud de la Nación las principales fuentes de ingesta de sal en la Argentina son los panificados, embutidos, quesos, caldos procesados, productos de copetín o snacks y conservas (enlatados).

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Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la ingesta de grasas no debería superar el 30% de la ingesta calórica total para evitar un aumento de peso y el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles (obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, etc).

Te sugerimos reducir el consumo de grasas saturadas trans e incrementar el consumo de grasas insaturadas. Para eso te recomendamos:

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La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que, si se ingieren azúcares libres, aporten menos del 10% de las necesidades energéticas totales; además observaron  mejoras en la salud cuando se reducen a menos del 5%.

Se llaman azúcares libres a todos aquellos que los fabricantes, quienes cocinamos o los propios consumidores añadimos a los alimentos o las bebidas que vamos a consumir, así como también azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes,  jugos y concentrados de frutas.

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El 16 de octubre de cada año, se celebra el Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación  (FAO). Su finalidad es concientizar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

En conmemoración, el Ministerio de Salud de la Nación hace énfasis en que incorporemos a nuestra dieta 5 porciones de frutas y verduras al día para lograr una alimentación más sana y prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, diabetes y obesidad, entre otras.

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1 de cada 100 argentinos puede ser celíaco

¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, sin lugar a dudas, de las más frecuentes en la humanidad.

El gluten es la proteína que se encuentra presente en el Trigo, Avena, Cebada y Centeno (T.A.C.C.).

La Celiaquía se presenta en personas que tienen predisposición genética a padecerla y pueden padecerla tanto niños como adultos. Actualmente, aunque se desconoce la causa, la incidencia es mayor en mujeres, que en varones. Esta condición puede presentarse en cualquier momento de la vida, desde la lactancia hasta la adultez.Seguir leyendo >

¿Sabías que es posible llevar una vida más saludable?

Desde la Fundación Cardiológica Argentina venimos trabajando desde hace muchos años en la promoción de la toma de conciencia y la difusión de la importancia que tiene la incorporación de hábitos saludables. Por eso, proponemos lograrlo a través de pequeños cambios, con un gran impacto en nuestra salud cardiovascular. No es tan difícil como se cree, nos ayuda a sentirnos mejor y nos otorga rápidamente resultados favorables.Seguir leyendo >