Con el comienzo de las clases, además de tener listos los útiles y mochilas, es importante ayudar a nuestros hijos a preparar sus organismos para que la experiencia en el aula sea lo más grata posible.

Para eso, no sólo basta con que los chicos estén motivados. Mantener hábitos saludables es fundamental para que el rendimiento escolar no se vea comprometido.


Algunos puntos clave son:

  • Brindarles un desayuno balanceado: estudios lo relacionan con el buen desempeño escolar ya que favorece la concentración y la atención en la infancia. Incluir cereales sin azúcar añadido, panes, frutas enteras – no en jugo – y lácteos.
  • Evitar los alimentos muy calóricos o con mucho azúcar durante la jornada escolar: suele generar sensación de cansancio y pesadez.
  • Inducirlos a un descanso reparador: la falta de sueño afecta negativamente la memoria, atención y concentración. Lo ideal son 8 hs. corridas  y  sin cortes.
  • Ofrecerles un espacio de actividad física diaria: ya que favorece el descanso nocturno y la descarga de tensiones.

Además, te proponemos que incluyas ciertos alimentos que aportan nutrientes específicos para beneficiar su desarrollo cerebral. 

·  Agua: al menos 8 vasos diarios para asegurar su hidratación.

·  Cereales y panes integrales: necesarios para asegurarles energía rápida y fibras.

·  Frutos secos: especialmente las nueces, que favorecen la concentración aportando vitamina E, ácido fólico, omega 3 y melatonina.

·  Chocolate: idealmente amargo. Colabora con la visión, su estado de ánimo y aporta antioxidantes.

·  Huevo: es pura proteína que resulta necesaria para su crecimiento, además suma vitamina D, B12, E, fósforo y zinc.

·  Frutas: en especial los frutos rojos que aportan gran cantidad de antioxidantes y la banana por su aporte de potasio. 

·  Pescado: favorece el desarrollo intelectual gracias a las grasas saludables que ofrece.

·  Legumbres: aportan importantes nutrientes como hierro y fósforo.

Los niños se encuentran en pleno desarrollo físico y mental; y su correcta nutrición depende 100% de nosotros, los adultos. Acompañarlos en este camino es una nueva enseñanza para que sean adultos plenos y sanos, por eso siempre nuestro ejemplo es necesario para establecer hábitos saludables.

Ante cualquier duda, consultá con tu médico pediatra.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

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