Al finalizar el verano y la época de descanso, retomamos la rutina, y si bien lo aconsejable es mantener los hábitos saludables “siempre”, sin importar el momento del año, las vacaciones suelen ser el tiempo en el cual nos relajamos y nos damos los famosos “permitidos”: aumentamos el contenido calórico y la cantidad de alimentos que consumimos, los cuales suelen ser poco saludables.

Nuestro organismo, entonces, empieza a dejar de lado las señales de saciedad generando, casi sin darnos cuenta, un desajuste en la cantidad de alimentos que ingerimos. Ello conlleva a un aumento del peso, la distensión intestinal y la retención de líquidos. 

Ahora bien, lejos de buscar fórmulas mágicas, volver a la rutina alimentaria es una fase que recomendamos planificar, buscando estrategias que eviten grandes sacrificios o dietas estrictas.

Para ello, te recomendamos estas simples propuestas:

  • Planificar tus horarios de comidas en función de la rutina. Idealmente dejá entre 3 y 4 horas entre comida y comida.
  • Empezar el día con un desayuno balanceado. Así le asegurás a tu cuerpo energía suficiente para cumplir con tus planes diarios y, además, minimizás la posibilidad de tener atracones durante las horas siguientes.
  • Poner siempre a la vista alimentos saludables como frutas y verduras. Idealmente ya lavadas y/o trozadas como manzanas o bananas, palitos de zanahoria y apio, etc. Eso te ayudará a evitar el picoteo de productos ultra procesados que aportan calorías vacías a tu organismo.
  • Ajustar las porciones de tus comidas. Disponé en un plato los alimentos que vas a comer considerando siempre incluir variedad de nutrientes con abundancia de verduras.
  • Aumentar el consumo de líquidos. Ingerí entre 1,5 y 2lts. diarios prefiriendo el agua y evitando bebidas azucaradas y alcohólicas.
  • Elegir tipos de cocción saludables. Evitá frituras prefiriendo preparaciones horneadas o al vapor y para condimentar reemplazá la sal agregada por especias.
  • Planificar las comidas de cada semana. Armá un listado de las compras evitando sumar productos ultra procesados o fuera del plan semanal.
  • Incorporar actividad física moderada todos los días. Favorece el manejo de la ansiedad y mejora el descanso. 30 minutos por día, recomendados por la Organización Mundial de la Salud, sin sobre exigencias, puede hacer una gran diferencia.

Somos conscientes de que la clave para mantener un peso saludable es en gran medida la fuerza de voluntad. Por eso en esta vuelta a la rutina, te proponemos no auto exigirte, ir paso a paso y si no podés implementar todas las estrategias juntas, lo ideal es ir sumando propuestas de manera paulatina y compartir tus beneficios en familia.

Nunca olvides que los pequeños avances son mejores que las grandes frustraciones.

Si  tenés alguna duda siempre consultá a un profesional de la salud.

Dra. Florencia Rolandi, Médica Cardióloga, MN 100.667

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