Hay cada vez menos argentinos fumadores y 7 de cada 10 que fuman tienen ganas de dejar, según datos del Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Para mejorar tu calidad de vida, resulta vital abandonar este hábito tan perjudicial.

Entre los beneficios de abandonar el cigarrillo según el Dr. Alejandro Videla, coordinador de la Clínica de Tabaquismo del Hospital Universitario Austral y consultor del Programa Nacional de Control del Tabaco, del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, podemos mencionar.

– A los 20 minutos: se normalizan la presión arterial, la frecuencia cardíaca, y la temperatura de pies y manos. “El tabaquismo incrementa la sensación de frío en las extremidades”, explicó el especialista.

– De 8 a 12 horas después: bajan los niveles de monóxido de carbono en la sangre, al tiempo que se normalizan los de oxígeno. Todo esto se siente como desaparición del cansancio durante el día y del embotamiento al despertar.

– A las 24 horas: mejora el funcionamiento de las venas de todo el cuerpo.

– A las 48 horas: empieza a disminuir el riesgo de ataque cardíaco, y mejoran el olfato y el gusto.

– A las 72 horas: se relajan los bronquios. Aumenta la capacidad pulmonar y mejora el ritmo respiratorio.

– De 10 días a 2 semanas después: disminuyen los síntomas de dependencia. Se normaliza la circulación sanguínea en las encías y los dientes.

– De 2 a 4 semanas después: mejora el colesterol, y vuelven a funcionar correctamente las plaquetas y la coagulación.

– Entre las 2 semanas y los 3 meses: la función pulmonar aumenta un 30%.

– A los 6 meses: se reduce la tos, el cansancio, la congestión nasal y la falta de aire.

– Al año: el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular (ACV) baja a la mitad, en comparación con los fumadores.

– De 5 a 10 años después: el riesgo de ACV es comparable al de un no fumador.

– A los 10 años: disminuye a la mitad el riesgo de sufrir cáncer de pulmón (en comparación con los fumadores), y la posibilidad de tener un ataque cardíaco se equipara con la de alguien que nunca fumó. También bajan las posibilidades de cáncer de páncreas, boca, garganta y esófago.

Más que fuerza de voluntad

Existe la creencia errónea de que dejar de fumar es una cuestión de tener ganas de hacerlo pero, tal como señaló el Dr. Videla, “al tratarse de una adicción es necesario, también, dejarse ayudar.

En este link encontrarás información sobre lugares donde recurrir para abandonar el cigarrillo. También existe una línea para recibir asesoramiento telefónico: 0800-999-3040.

Ante cualquier duda, no dejes de consultar a tu médico.

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